Tirabol
El Tirabol, como tal, no es propiamente una comparsa. Representa el punto final de la Patum, el momento en que Berga celebra el hecho de haber repetido su milagro anual. Bailan los Gegants y las Guites mezcladas con toda la multitud que llena la plaza, al ritmo del Tabal y de los acordes de diferentes tonadas que se van repitiendo. De Tirabols hay cuatro, el Tirabol propiamente dicho, llamado popularmente La Banya de Bou, el vals jota, el pasodoble y el vals jota Lo Patumaire, obra de Lluís Sellart i Espelt.
El Tirabol es el punto final de la Patum, el momento en que Berga festeja el hecho de haber repetido la representación anual de la Patum. Es, seguramente, el salt más participativo de todos.
En el Tirabol, que tiene lugar cada día al finalizar la Patum, participan los Gegants, las Guites, los diablos (sin fuego) y la totalidad de gente asistente, acompañados siempre del indispensable Tabal, que marca el ritmo.
Este baile final, que antiguamente se conocía como el Tirabou, es un tipo de contrapaso largo que en la Patum toma la forma musical de danza tradicional, valses jotas y un pasodoble, y que seguramente se baila desde los inicios de la fiesta.
Su función es la de aglutinar, celebrar, festejar aquello que es importante para la comunidad.
El Tirabol ha sido el baile final durante generaciones y generaciones. Ha representado la celebración comunitaria de muchos y muchas bergadanes saltando al ritmo de sus acordes. Ha sido nexo de unión y punto de encuentro entre los bergadanes de todas las épocas y de todas las ideologías.
El Tirabol más que una comparsa, representa el punto final de la Patum. En ésta, bailan los Gigantes y las Guites mezclados con toda la multitud que llena la plaza, al ritmo del Tabal y de las diferentes melodías que van repitiéndose –La Banya de Bou, un vals jota, un pasodoble y el vals jota Lo Patumaire de Lluís Sellart i Espelt
Bajo el nombre de tirabou, este baile lo encontramos en otros lugares de Cataluña. Se trata de un tipo de contrapaso largo que se bailaba entre muchas parejas formando una cadena y guiadas por un abanderado. Era el baile final de muchas fiestas y tenía un importante carácter de celebración, como en Berga, donde cada participante sigue a la persona que tiene delante, girando por la plaza siempre en el sentido contrario de las agujas del reloj.
El Tirabol primigenio es el que conocemos popularmente como La Banya de Bou, ya que el vals jota y el pasodoble son incorporaciones posteriores. La música de este Tirabol originario la encontramos en diversas manifestaciones festivas del país (bajo el nombre de tirabou o contrapaso), sobre todo en el Pallars y en el Principado de Andorra, y siempre cumple la misma función que aquí: aglutinar, celebrar, festejar algo muy importante para una determinada comunidad desde un punto de vista festivo.
En Berga no todas las comparsas participan en el Tirabol, y las que lo hacen no son las más antiguas, lo que podría responder a un hecho histórico muy lógico. Podría afirmarse, aunque no se pueda demostrar, que antiguamente el Tirabol sólo debía de tener lugar el miércoles de Corpus (o el día de la passada de la vigilia).
El Tirabol representaría la celebración del acontecimiento que significa el volver a hacer Patum más que la circunstancia de haberla finalizado. Quizá con el paso de los años este baile se adaptó a todos los días de la fiesta, tal y como en 1978 se introdujo en la Patum de Lluïment. El hecho de celebrarse sólo la vigilia de Corpus podría explicar que las comparsas que salen aquel día (diablos, mulassa y gigantes, con el imprescindible acompañamiento del Tabal) sean las que protagonizan los Tirabols aún hoy. Al introducirse este baile, los otros días se habrían mantenido las comparsas que lo llevaban a término habitualmente.
