Què és la Patum?

Descripció: 

La Patum es una representación sacro-histórico-popular nacida y derivada de las antiguas representaciones de teatro medieval, aunque aglutinando, reinterpretando y reconduciendo atávicas celebraciones paganas, que se celebra cada año en Berga por Corpus. La Patum son comparsas y también una amalgama que engloba las calles y plazas de la villa, la gente que asiste, unas fechas concretas y una tradición actualizada.

Ampliació: 

La Patum de Berga es una representación popular concebida a partir de los entremeses que desfilaban y actuaban en las antiguas procesiones del Corpus de época medieval. Se trata de una serie de representaciones parateatrales, algunas de ellas de carácter pagano, reinterpretadas por la jerarquía católica que, mantenidas a través de los siglos, han conservado su esencia y carácter original. Estas representaciones, ceñidas a la historia y a la tradición de la población que las ha sustentado, han conformado un corpus lúdico y festivo único en el mundo y han acabado gestando una celebración extraordinaria basada no sólo en la historia, sino también, y especialmente, en las vivencias, los sentidos y los sentimientos de la comunidad que la ha preservado y la continúa conservando. Es por todo esto, que la Patum no es sólo una fiesta sino también un sentimiento y una vivencia profunda.

En la actualidad la Patum se compone de las siguientes comparsas: el Tabal, los Turcs y Cavallets, las Maces, las Guites, el Àliga, los Nans Vells, los Gegants, los Nans Nous, los Plens y el Tirabol, que escenifican a lo largo de los días en que se representa la fiesta, diferentes números, en un movimiento colectivo que muestra luz, fuego, color, música y pasión, con la colaboración de toda la gente que participa. Porque la Patum es antes que nada un acto participativo e integrador, donde todos tienen un papel.

Los actos previos que anuncian la celebración son dos: la salida del Tabal y los Cuatro Fuets. El primero tiene lugar el Domingo de la Ascensión, cuando se celebra un pleno extraordinario del ayuntamiento de Berga para decidir de forma oficial si se hace la Patum o no. Después de la decisión favorable, los músicos interpretan el baile del Àliga y el Tabal sale por las calles y plazas de Berga anunciando la resolución del Consistorio. Los Cuatro Fuets se celebran el Domingo de la Santísima Trinidad, el domingo antes del Corpus, y consisten en dos actuaciones de las Maces que tienen por objeto probar los cohetes que se utilizarán durante la fiesta. Los Cuatro Fuets marcan el inicio de la Semana Grande de Berga.

Aprofundiment: 

La Patum de Berga es una representación festiva que procede del teatro popular religioso, es decir, de los entremeses o entreactos parateatrales que actuaban en la procesión de Corpus Christi durante la época medieval. Los elementos que la componen, los entremeses o comparsas, comparten orígenes diversos, que versan entre el carácter pagano y el religioso.

La Patum, es una manifestación festiva que puede analizarse desde múltiples perspectivas. Es una fiesta única y particular en su tipología, es un acto vivencial y participativo, es una revuelta y una comunión de los sentidos. Es una celebración que por voluntad del pueblo que la recrea y sustenta, no sólo se asienta en el estricto seguimiento de la historia y la tradición, sino en los sentimientos y vivencias de la sociedad que la conserva.

La Patum de Berga se celebra año tras año, cíclicamente, por el Corpus Christi. Su representación se compone de las siguientes comparsas, las cuales desfilan siguiendo este orden: el Tabal, los Turcs y Cavallets, las Maces, las Guites, el Àliga, los Nans Vells, los Gegants, los Nans Nous, los Plens y los Tirabols. Los actos que anuncian el inicio de la fiesta previos a la celebración, son la salida del Tabal y los Cuatro Fuets. La salida del Tabal se produce el Domingo de Ascensión, día en el que se anuncia oficialmente la decisión municipal de celebrar la Patum. A las once de la mañana, un pleno extraordinario del ayuntamiento suele acordar, por unanimidad, que durante la festividad del Corpus Christi tenga lugar, como es costumbre y tradición, la Patum. Mientras el jueves de la Ascensión fue festivo, el acto solemne se celebraba ese día.
Sin embargo, antes este acto tenía lugar el primer domingo de mayo. El 7 de mayo de 1656 los regidores del ayuntamiento acordaron que se celebrase la fiesta del Corpus como se hacía todos los años desde "tiempo inmemorial". Según un documento de 1725, el primer domingo de mayo acostumbran los Magníficos Señores Regidores a deliberar si se hará o no la fiesta de Corpus con toda la Bulla. Desconocemos en qué momento este acto pasó al día de la Ascensión, pero puede afirmarse que debió ser en el último tercio del siglo XIX.

Hoy, este acto se ha convertido en un acto protocolario. Sin embargo, antiguamente el pleno decidía realmente la conveniencia o no de celebrar la fiesta. Aunque a lo largo de la historia no han sido muchos los Corpus sin Patum, se dispone de varias referencias que muestran esta destacada ausencia, básicamente por culpa de la hambruna, las sequías y sobre todo las guerras. Las últimas fueron en 1937 y 1938, por la Guerra Civil Española.

Una vez finalizado el pleno del ayuntamiento, los músicos interpretan el baile del Àliga para anunciar este acuerdo a la ciudad. Entonces el pueblo sabe, con certeza, que habrá Patum. Este acto se acompaña de la colocación del primer cartel anunciador de la fiesta. Después, justo a mediodía, el Tabal, heraldo, símbolo y compás de la fiesta, recorre las calles y plazas de la ciudad llevando la noticia a todos los rincones.

El domingo antes del Corpus, es decir, el de la Santísima Trinidad, los Cuatro Fuets hacen su aparición en dos actos de las Maces, en los cuales puede comprobarse el buen estado de los elementos pirotécnicos a utilizar en la representación, además de dar inicio a la Semana Grande de Berga, la semana del Corpus, donde se concentra la representación y la vivencia de la fiesta.