¿Qué es la Patum Infantil?
El nacimiento de la Patum Infantil de Berga fue casual y sin pretensiones. Nació en 1956, en Berga, en la barriada de Cal Corneta, de la mano de Joan Rafart i Montraveta, quién construyó un Gegant casero para que sus hijas pudiesen jugar a la Patum. En 1964 fue oficializada y en 1968, con el estreno de los Nans Vells, la comparsería se completó.
La Patum Infantil de Berga es la verdadera cantera de patumaires. Para la Unesco, éste fue uno de los valores principales a tener en cuenta para otorgar a la Patum el reconocimiento de Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad.
La Patum Infantil nació de manera casual y sin pretensiones. Su nacimiento se produjo en Berga, en 1956, en la barriada de Cal Corneta. Joan Rafart i Montraveta construyó un Gegant casero para que sus hijas pudiesen jugar a la Patum. Las primeras fiestas y bailes con este Gegant se hicieron en su casa para la fiesta de Sant Joan, aunque rápidamente, se construyeron más comparsas.
Estas raíces antiguas, y muy modestas en los orígenes, acabaron dando paso a una Patum Infantil que, en cierto modo, se oficializó en el año 1956, aunque aquel año no figuró en el programa. Fue en 1957 cuando apareció la primera referencia oficial sobre la Patum Infantil: A las 10, Pasacalle por la orquesta 'La Principal del Berguedà'. Los grupos infantiles de 'patumaires', que previamente lo hayan solicitado, podrán asistir con sus comparserías al pasacalle. No fue hasta 1958 cuando se produjo el debut real y efectivo de la Patum Infantil dentro del programa oficial de las fiestas.
En el año 1961, aparecieron la passada de la mañana, la Patum Infantil de Lluïment, la primera de la historia, y la de la tarde, la Patum Infantil Completa. En 1964, la Patum Infantil fue recibida en la plaza de Sant Pere por todos los miembros de la comparsería de la Patum, quienes les dieron la alternativa, hecho que acabó haciendo oficial del todo una situación que ya no tenía marcha atrás posible.
Desde los inicios, en 1956, hasta la actualidad, la comparsería de la Patum Infantil ha ido aumentando. Fue en 1968, cuando con el estreno de los Nans Vells, la comparsería se completó. En el año 1981, se construyeron cuatro Maces más para hacer un total de ocho, el mismo número que actúa en la Patum. En cuanto a los Plens, el primer año en que se hizo la Patum Infantil, en 1956, tan sólo saltaron cuatro Plens. En 1958 saltaron doce, en 1980 saltaron treinta y seis. En la actualidad pueden llegar a saltar unos cincuenta en cada salt.
Las Patums Infantiles de Berga son, sin ninguna duda, el verdadero vivero, cantera de patumaires, y a la vez son también el más fiable indicador de que existirá la Patum en el futuro. Éste fue uno de los valores principales que tuvo en cuenta la Unesco a la hora de otorgar a la Patum el reconocimiento de Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad.
La Patum Infantil nació, de una forma tan embrionaria como casual, de manera popular y sin pretensiones en Berga, en una calle de las afueras de Pinsania, en la barriada de Cal Corneta, delante de la antigua fábrica de Cal Plans, en el año 1956. Su origen data de cuando las hijas de Joan Rafart i Montraveta le pidieron a su padre que les hiciese un Gegant para poder jugar a la Patum. Éste construyó un Gegant, con muy pocos medios, aprovechando unas antiguas máscaras de Carnaval, y seguidamente lo musicó gracias a unas grabaciones que el mismo había hecho de la Patum con un sistema muy primario.
Las primeras fiestas y bailes con este Gegant se hicieron en su casa para la fiesta de Sant Joan. Muy pronto, se construyeron más comparsas y así empezaron a correr por todo el barrio. Fue gracias a Joan Rafart, y a la ayuda de un grupo de adultos de la zona, que pudieron montarse estas primeras y primitivas comparsas. El hecho es que, a los pocos años, una gran multitud de niños comenzó a subir a Pinsania para participar en esta pequeña Patum, la Patum de los niños. No hace falta decir que, aparte de los niños, mucha gente mayor también asistía para ver como lo hacían.
Estas raíces antiguas, y muy modestas en los orígenes, acabaron dando paso a una Patum Infantil que, en cierto modo, se oficializó en el año 1956, aunque aquel año no figuró en el programa. Hasta ese momento, para las fiestas del Corpus el viernes era el día del Barrio de Sant Joan y el programa de actos solía ser muy similar cada año: Oficio, sardanas, concierto, actuaciones y fuegos japoneses. Al año siguiente, en 1957, se encuentra la primera referencia oficial de lo que acabará siendo la Patum Infantil: A las 10, Pasacalle por la orquesta 'La Principal del Berguedà'. Los grupos infantiles de 'patumaires', que previamente lo hayan solicitado, podrán asistir con sus comparserías al pasacalle. Así, pues, en 1957 se les invita, juntamente con otras calles y barrios de la ciudad que disponían de comparsas infantiles, a tomar parte en la passada para ir a buscar a los Administradores de las fiestas, y el día de Sant Joan, a la una menos cuarto del mediodía, saltaron en la plaza de Sant Pere.
A partir de 1958 ya salen explícitamente citados en el programa oficial de las fiestas del Corpus, aunque además de encontrar la misma referencia en la passada del viernes, también se encuentra una passada el sábado a las diez de la mañana y, después de un festival infantil que tuvo lugar el viernes a las cinco de la tarde, se celebró una Patum Infantil, por el grupo de pequeños bergadanes con sus comparsas y diminutos números. Fue el debut real y efectivo de la Patum infantil dentro del programa oficial de las fiestas. Las crónicas de la época se felicitaban por la acertada iniciativa definiéndola como uno de los actos más simpáticos que han tenido lugar durante las pasadas fiestas del Corpus. El resultado fue un éxito total y absoluto, ya que según la prensa la interpretación de sus danzas resultó ajustadísima. Una gran idea apuntada aquel año, fue la necesidad de poder disfrutar de una banda infantil de música.
En los dos años siguientes, 1959 y 1960, se repitieron los mismos actos, y en el año 1961 ya se encuentra la situación actual de passada por la mañana, Patum Infantil de Lluïment, la primera de la historia, y Patum Infantil Completa por la tarde, desapareciendo la passada del sábado por la mañana. Tres años más tarde, en 1964, la Patum Infantil fue recibida en la plaza de Sant Pere por todos los miembros de la comparsería de la Patum, quienes les dieron la alternativa, hecho que acabó haciendo oficial del todo una situación que ya no tenía marcha atrás posible.
A lo largo de los años han sido muchas las personas que han colaborado en esta Patum. Entre todas ellas, es necesario remarcar la figura de su verdadero impulsor, Joan Rafart i Montraveta, que actuó, durante estos primeros años, como un verdadero mecenas: músicos, comparsas, fuets, ropa, complementos, almuerzo de agradecimiento a los colaboradores e incluso toda la vidalba para vestir a los Plens que iban a su cargo. De todas maneras, desde el principio Joan Rafart contó con un gran grupo de colaboradores entusiastas, tan asiduos como ocasionales. Primero era gente del mismo barrio donde nació la Patum Infantil, y más adelante de todo Berga. Precisamente, podría ser que el entusiasmo general de la ciudad de Berga fuese lo que permitiese su consolidación y el hecho de que la Patum Infantil de la época fuese la del cincuentenario.
Desde los inicios, y poco a poco, fue aumentando la comparsería. En su comienzo, en 1956, sólo disponían de cuatro Maces hechas con potes de lata, del Tabal, consistente en un bidón de aceite de 50 litros tapado con dos maderas y una Guita hecha con aros de barriles de sardinas. Para hacer las carotas de los Plens, al principio también se reutilizaron máscaras de Carnaval convenientemente retocadas con tela y esparadrapo. Los dos primeros Gegants, los Nous, se hicieron en Olot y se estrenaron el año siguiente, en 1957. A partir de ese momento pudo contarse con la inestimable colaboración del carpintero y artesano Pere Camps i Pagerols, quien al año siguiente construyó cuatro Maces nuevas, los cuatros Nans Nous a partir de cuatro cabezas compradas en Barcelona, el Àliga y ocho carotas de Plens. En 1959 se construyeron los cuatro Cavallets y otra Guita, la Xica, y al año siguiente se estrenaron los Gegants Vells. Todas estas comparsas fueron realizadas íntegramente por Pere Camps. No fue hasta 1968 que, con el estreno de los Nans Vells, esta comparsería se completó. El autor de esta última comparsa también fue Pere Camps i Pagerols, quien desgraciadamente no los pudo ver actuar, ya que murió el 11 de abril del mismo año con la edad de 54 años. A partir de este momento, la única comparsa que ha ido aumentado, tal como en la Patum, son los Plens. El primer año en que se hizo la Patum Infantil sólo saltaron cuatro Plens. En 1958 saltaron doce, en 1980 saltaron treinta y seis; actualmente llegan a saltar unos cincuenta en cada salt.
En el año 1981, se construyeron cuatro Maces más para hacer un total de ocho, el mismo número que actúa en la Patum. Estas ocho Maces fueron totalmente renovadas en el año 1999 por el artesano Jordi Camps i Rovira, hijo de Pere Camps i Pagerols. Este mismo artista había renovado totalmente las Guites el año 1992.
Aquellos primeros años, también la realización del resto de material iba a cargo de la organización. Así, los fuets se hacían en el taller del establecimiento de Joan Rafart de manera gradual a lo largo del año con tal de asegurar que, llegados al Corpus, habría suficientes. Ésta era una actividad en la que sobresalía Eugeni Guixé, quien más horas ocupaba, y en la que tomaba parte mucha más gente del barrio. Esta actividad se mantuvo de forma casera hasta la primera mitad de la década de los años 60. A partir de entonces, los fuets estuvieron a cargo del ayuntamiento, que los encargó a una pirotecnia profesional como los de la Patum.
También la ropa fue tejida y teñida en el mismo taller, y su confección, en un primer momento, fue a cargo de las hermanas Capdevila. De la conservación y renovación de vestidos, que se quemaban, tenía cuidado María Rosa Ferrer, esposa de Joan Rafart, y María Montraveta, su madre. Actualmente, la ciudad sufraga una buena parte de los gastos que esta Patum comporta, ya que con el paso de los años se ha convertido en un elemento más, necesario en la celebración de la Patum.
Entre los primeros colaboradores de la Patum Infantil se ha destacar también al pintor Lluís Ferrer i Macià y, de manera más ocasional, el grupo de artistas del Cau d'Art.
A lo largo de estos cincuenta años, la Patum Infantil se ha ensayado en diferentes lugares de Berga, desde pequeños locales en la calle de Pinsania, donde nació, hasta la actualidad donde se conserva y se ensaya en el pabellón de deportes. Sus ensayos también han pasado por el Teatre Patronat, el antiguo local de la Falange (Ateneu), el Casino Berguedà, los locales de la Remunta, el convento de Sant Francesc, el Cementerio Viejo, la escuela de las Hermanas Carmelitas, etc.
En el año 1994, el ayuntamiento de Berga decidió otorgar el premio Ciudad de Berga a la Cultura Popular a Joan Rafart i Montraveta, por haber sido uno de sus fundadores y alma durante muchos años, en reconocimiento a su persona y a la Patum Infantil en general. El acto, que fue muy emotivo, tuvo lugar en el Teatre Municipal, donde asistieron todos los niños que habían hecho la Patum infantil aquel año convenientemente vestidos y con todas las comparsas a modo de homenaje.
Ante la situación actual de una Patum Infantil plenamente enraizada y que cada año cuenta con un mayor número de niños y niñas dispuestos a participar, puede afirmarse, sin equivocación, que el montaje y la incorporación de la Patum Infantil en las fiestas del Corpus bergadán ha sido una de las aportaciones más significativas que la fiesta grande de la ciudad de Berga ha recibido durante el siglo XX.
Las Patums Infantiles de Berga son, sin ninguna duda, el verdadero vivero, cantera de patumaires, y a la vez son también el más fiable indicador de que existirá la Patum en el futuro. Éste fue uno de los valores principales que tuvo en cuenta la Unesco a la hora de otorgar a la Patum el reconocimiento de Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad.
